

La segunda final por el ascenso a la Primera B Nacional entre Alvarado de Mar del Plata y San Jorge de Tucumán fue suspendida luego de que los jugadores del conjunto tucumano se sentaran en el comienzo del segundo tiempo del partido por la disconformidad de estos por el arbitraje del partido de Adrián Franklin que, según ellos, había sido imparcial luego de que le echaran a dos jugadores y amonestaran a cinco en el primer tiempo.
Luego de empatar 0 a 0 en el primer partido, los combinados se enfrentaron en Mar del Plata. Alvarado convirtió el primer tanto del partido a los 46 minutos, cuyo autor fue Emiliano López, al cual le seguiría la expulsión directa de un jugador de San Jorge por protestar. “Fue un afano, somos padres de familia y no nos merecemos esto. Hemos tomado esta decisión por las cosas que se vieron en el primer tiempo. Esperábamos un pésimo arbitraje, pero no esto. Nos robaron en la cara”, declare Ricardo Tapia, el capitán del equipo tucumano. Frente a esta situación, el Tribunal de Disciplina del Consejo Federal de la Asociación Argentina de Fútbol, decidió castigar al equipo que llevó a cabo la sentada mandándolo al descenso.
Clara Spuch